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El presidente de la rueda que transa facturas para inyectarle liquidez las empresas pequeñas y medianas aborda la actualidad y las medidas económicas del gobierno. Propone que Corfo aumente su apoyo a los factoring e incluso que el Banco Central pueda comprar facturas de entidades
Nunca trepida en dar su opinión y manejar situaciones complejas. Así llegó en su momento a presidir La Polar en su período más difícil en medio de la crisis de las repactaciones unilaterales, al igual que como lideró al gremio salmonero en medio del virus ISA cuando tuvo que lidiar con los bancos que no querían financiar a la industria.
Hoy, desde la presidencia de la Bolsa de Productos, entidad donde se intermedian facturas para inyectarle liquidez a las empresas, analiza el bajón económico y propone algunas medidas para que el apoyo estatal sea más efectivo para las pymes.
¿Por qué es clave la actividad de la Bolsa de Productos?
—En 1985 se hizo una ley de bancos que era casi calcada a la ley de bancos de Suiza y de Alemania, lo que ha llevado a que la banca chilena sea muy buena para las empresas medianas y grandes, para las personas ABC1 y C2, pero para las pymes es súper malo, al igual que para las personas C3 y D. Por eso el nivel de riesgo de la banca chilena es muy parecido al de un país desarrollado, siendo que estamos claritos que no. Entonces, el factoring y la Bolsa de Productos se han transformado en el banco de las pymes. Aquí la desbancarización de la pyme es un hecho macizo.
¿Cómo están viendo reflejada esta crisis en la Bolsa de Productos en cuanto a su nivel de actividad?
—El factoring representa más del 20% de los créditos comerciales que se otorgan en el país. A mediados del año pasado en la bolsa teníamos un stock del orden de los $180 mil millones, mientras que hoy estamos en los $130 o $140 mil millones, por lo que el volumen agregado nos ha caído en torno a 30%. A los fondos de inversión y mutuos la gente les ha sacado la plata, por lo que el mercado se ha secado, entonces tenemos una oferta de facturas de buena calidad gigantesca y que a veces no tienen punta.
¿Estiman que esta merma de 30% en su volumen de negocios se acrecentará en el segundo trimestre?
—Dependerá de las herramientas que use el gobierno para destrabar esto, que no son fáciles porque el Banco Central le puede tirar plata a los bancos, pero no para otras entidades financieras, por lo que no llega al mundo del factoring ese chorro de liquidez que está tirando el Central. Entonces nos quedamos con la Corfo, que no es un instrumento tan potente como el Banco Central. Así que estamos viendo dos alternativas para participar en las soluciones.
¿Cuáles?
—Una es hablar con Corfo, cosa que las facturas que los factoring nos pongan en la bolsa puedan tener la garantía de la Corfo, para que así los fondos de inversión puedan volver a comprar y financiar. Esta opción la estamos viendo con el gobierno.
Lo otro es conversar con el Banco del Estado para que pueda cumplir el rol de los fondos que se fueron de la bolsa, es decir, que compre facturas en la bolsa. Pero aquí nos topamos con que hay una norma antiquísima que dice que los bancos no pueden comprarle facturas a terceros, ni a los factoring ni a las bolsas, por lo que el BancoEstado se ve amarrado de manos y solo le puede comprar a sus clientes. Este tema lo estamos viendo con la CMF y el Ministerio de Hacienda.
¿El Banco Central podría hacer algo adicional en relación al mundo de las facturas?
—Sí. Hay miles de millones en plata de facturas del Minvu, MOP, Cenabast, Famae, TVN, etcétera, que se pagan con dificultad, pero son del Estado y nadie se ha atrevido a demandarlos. El Banco Central o el Banco del Estado debieran poder comprar facturas del Estado. Es Fisco contra Fisco. El Estado no le está dando a los proveedores de estas instituciones la liquidez que necesitan.
¿No cree que toda la liquidez inyectada por el Central esté llegando a las pymes?
—Soy muy escéptico. La banca es muy cuidadosa y no veo que se vaya a arriesgar con su capital a meterse en estas cosas.
¿Cómo ve la medida de aumentar las garantías vía Fogape?
—El Fogape lo administra el Banco Estado, y la maquinaria que tiene para administrarlo es como la de los hospitales que tienen tres o cuatro ventiladores y que ahora les llega esta tremenda demanda.
¿Cómo analiza la opción que están planteando los factoring que son emisores de valores públicos de obtener mayor liquidez por parte de Corfo?
—Hay tres o cuatro factoring que han emitido deuda pública y creo que seria terriblemente discriminatorio que se les ayude, porque son grandes y a los chicos los dejen fuera. Ahí es donde creemos que nosotros como bolsa somos una solución para los más chicos.
Conoce muy bien al retail que es una de las industrias afectadas actualmente, ¿qué cree que pasará con empresas no tan grandes de este sector?
—Tal como el factoring es el banco de las pymes, el retail ha sido el banco de los pobres. La verdad es que así la gente más humilde saca el refrigerador, la la dora y el colchón que no lo pueden financiar tan fácil en un bando con un crédito de consumo. Estas empresas vienen afectadas desde el estallido social, tienen contratos súper leoninos con los mall y yo creo que van a abrir antes los restaurantes que los mall, así que creo que van a tener como tres o cuatro eses de cero venta. Es un sector que estará complicado. Además, hay una discriminación, porque tanto Ripley como Falabella tienen banco, por lo tanto, les llegará plata el Banco Central, pero a los otro no.